• Mariano Furlan

Cadas


Cada ella

amanece venciendo - hacia arriba -

asolándose,

practicando el cruce que orbita el horizonte.

Ante el murmullo

y como todas en su condición de ella

sabe del unísono.

Y entiende que con cada gesto

deja un rezago de tacto

y un brillo que se hará sentencia.

Cuando descienden en una misma línea

se aparean ante el espejo

para trasfigurar sus movilidades,

y erguirse en todas las alturas,

y aprobar en todos los sabores.

Cada ella es de modo alguno madre

porque ejecuta en cada punto el armisticio,

y es de todos modos hija

en la imposible culpa de abandonar la línea.

Cada él

persiste en atisbar su lugar en la caza,

apresándose,

apresándose en la misma maniobra en que domina el ejercicio.

y blandeando el peligro

argumenta el origen de las necesidades

como estigma de lo que corresponde sentir.

e ignora los hilos que bajan del infinito alto

y la mayoría de los nudos que suben del infinito bajo.

Cuando dos él penden en una misma línea

se aparean en al espejo

para trasfigurar sus gestos,

y mensurarse en todas las alturas,

y sopesar el rol de su intercambio.

Cada él es de modo alguno padre

porque prepara el mundo que adolece,

y es de todos modos hijo

adoleciendo el mundo que prepara.

Cada elle

es vanguardia si alcanza a atravesar el surco,

y es repliegue

cuando se aterra arrasade.

A expensas de la piel que evoca formas

que invocan caricias,

el género es tan solo y sola

mente en tonalidades,

es cada todavía que mide los desvíos.

A expensas de incomodos deseos,

la igualdad reposa entre las libertades cardinales:

de nortes espléndidos

entre este y/o esta o esta y/o este


y sures comprensivos.

Cada elle es de todos modos hije

porque repara el mundo que adolece.




 

Autor: Mariano Furlan


Escribo lo que necesito decirme y lo comparto con amigos. Para quien lo lea, espero que le sea provechoso o placentero.


Imagen tomada de https://culturacolectiva.com/arte/charla-criaturas-amorfas-en-el-arte-contemporaneo-en-palacio-de-bellas-artes/