Korner y otro textos

Empiezo a escribir y paro

 

Empiezo a escribir y paro. Si no está en Times New Roman, no quiero. Estoy medio así, como que empiezo y no, como que quiero pero no quiero nada. ¿Qué más da qué tipo de letra es? Para mí sí tiene importancia. Pero… ¿cuándo me salgo de la estructura? Y si nunca me salgo, ¿quién dice que está mal? Yo no, obviamente. Hoy declaro lo que me conviene. No tengo ganas de cambiar ni de hacer. Todo ruido de más, me afecta. No soporto ni a mis alumnos hoy. Será que no me soporto ni a mí. ¿Y vos dónde estás? Me canso de pensarte, o más bien no, y por eso siempre te estoy pensando. Estoy muy acelerada, no paro de escribir, no paro de nada actually. Y eso que me bañé con…siento que nada me funciona a veces, y otras que todo va bien. Eso me asusta. No estoy acostumbrada a que todo vaya bien, entonces me desespero y me apuro, me pongo ansiosa. Todo excepto vos. Vos no vas bien, o mejor dicho, ni siquiera vas. Me harto de esperarte, aunque sé que no es así y que por eso siempre te ando esperando. Pero es que no saber de vos…eso sí que me pone mal, y ansiosa. Te soñé ayer, entre otras cosas, tomabas un remedio. Te escribiría ya mismo para saber si estás bien. ¿Pero para qué? Si ni el visto me clavás. Quisiera dejar de pensarte, pero más que nada, o más que todo, de sentirte. Y a la vez sé que no quiero dejar de sentirte, porque al sentirte, me siento (viva) Llamame, dale. Mandame un mensaje. Comunícate de alguna manera. Telepáticamente. Acá estoy y vos…vos tan allá.
 

 Korner

 

No se si es la soledad que a veces necesita el canceriano, pero a veces me refugio  en un café que está en la esquina de Alsina y Brown. Korner. Un café con crema chico y un tostado, que en realidad son cuatro. Me siento. Me tranquiliza ver las cosas ya sobre la mesa. La crema forma una islita en el centro del pequeño océano de café. La hundo con el azúcar, un sobrecito. Lo pruebo. Medio más. Sonrisa interna. Agarro el primer tostado que pierde queso. Me apuro. Y otra vez el café. El café que está en una esquina. Me siento cómoda, relajada; se ha convertido en una casa mía. Segundo tostado y otros tragos de un café que ya ha alcanzado la excelencia. Estoy tranquila, cómoda, contenta. Sola. Tercer tostado que ya me llena el alma, lo empujo con un trago del lago de café. Y en seguida el cuarto para que no quede solo y frío. Tomo y descanso. Me doy cuenta que no estoy aprovechando la comodidad del silloncito rojo. Y veo ese chocolatito que te dan en Korner. Entero en la boca para que se derrita. Un sorbo del charco de café se mezcla con el chocolate. Exquisitez. Regocijo. Otro sorbo, y uno más. Mismo resultado. Y solo me queda el vasito de agua con gas. Mientras lo tomo pienso que  debería escribir lo que sentí. Siento. En la mesa de al lado vi a un hombre mayor escribiendo también. Le quiero preguntar quién es. No me animo. Me acuerdo de la persona que me dijo que siempre debería tener mi libreta conmigo. Él sí trajo la libreta. Yo agarré mi celular y escribí esto.

 

 

Día de bocas secas

 

Día de bocas secas. “Tengo sed”, dije temprano esta mañana. Pensé que era sólo una manifestación biológica, sólo después entendí había sido un anticipo de lo que vendría. Día de bocas secas. Éramos cinco. Una en el medio, tres a su derecha y yo a su izquierda. Sentada allí, los nervios parecían lejanos, hasta ajenos. La situación no fue la misma al ocupar el lugar central. La voz, al igual que las manos, temblaba. Me pregunté más tarde porqué. ¿Estaba nerviosa, ansiosa, o asustada? ¿Asustada de qué? ¿De mi futuro?...de NUESTRO futuro…No. La situación no es la misma. No éramos esta mañana la autoridad. La sequedad comenzaba a molestar y a estorbar. En vano trata uno de revertirlo, se necesita tiempo para eso, y no lo teníamos. Tiempo. Podría ser una causa de los nervios, de la ansiedad, ¿del susto? ¿Qué susto? De ese que la autoridad no comprende…y, honestamente, yo tampoco. Quizá miedo sea mejor…en fin, ustedes entienden.
 

 

Autora: Antonela Pallini Zemin

 

Estudié Lengua y Literatura Inglesas en la Universidad Nacional de La Plata, y en este momento me encuentro estudiando un Master en escritura creativa en inglés en Inglaterra, pero no por eso dejo de participar con mis escritos en español. 

 

 

 

 

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Revista Extrañas Noches –literatura visceral- 

ISSN: 2524-9266