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Quiero oírte repetir

mi nombre de soldado

Que sacudas

la pólvora de mis ojos

y me dejes cara a cara

con el reflejo raquítico

de mi viudez

O mejor que eso:

quedarme a solas

con una sola de tus canciones.

oírla saltar de rama en rama

en la oscuridad de la pieza

mientras vos seguís en París,

mi madre tejiendo,

y mi padre muerto.

Quizás éste sea el vacío

del que hablaba Lao Tsu:

tener todo

a diecisiete milímetros de los dedos

y no poder tocarlo

 

Autor: Sebastián Martín

Imagen de Francesco Romoli tomada de

http://www.xn--quieromasdiseo-2nb.com/2013/05/interesantes-paisajes-desolados.html

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