Pozo de estrellas azules

Caí en un pozo de estrellas azules

en donde el barro se transforma en nieve

y la argamasa crece en las paredes.

 

Hay 4 soles, pero solo 2 funcionan bien.

Uno parpadea intermitente.

Al otro, se le quemó la lamparita.

 

Un viejo de barba y túnica negra

los alimenta con polen carbonizado,

desde el año mil ochocientos cuarenta y tantos.

 

Comen como guanacos, los soles,

y hay un aire como de astillas de cobre.

 

Javier y Pedra se esconden en el umbral,

temerosos de las criaturas que allí habitan.

 

Yo me sumerjo todo lo que puedo,

atravesando la densitud de la materia sólida y blanda,

parecida al agua,

pero más fría y destemplada

(El agua de los dioses, tal vez).

 

Las conozco desde hace años:

son tan inofensivas

como granitos de arena negra mal hilvanados.

El pozo se cierra detrás de mí

(ellos quedan afuera,

eternamente del otro lado).

 

 

                                            navegar.

Cruzo                            mi

            un                en

                    portal

Algo con rayos celestes

y tintes azulados

(tal vez el corazón de una estrella;

con un poco de suerte,

aquella en la que estoy pensando).

 

Del otro lado, un agujero negro.

La ¡Basta! Oscuridad del universo

y miles de gélidos conejos.

 



Autor: Facundo Martín Desimone

Blog: https://transportadordeserpientes.wordpress.com/

Facebook: https://www.facebook.com/prisma.molecular.prisma
 

 

Imagen de Alex Stoddard tomada de 

https://seamlessphoto.com/beinspired/2013/08/alex-stoddard/

 

 

 

 

 

 

Please reload

Todos los textos de está página pertenecen a sus autores, así como la mayoría de las imágenes. 

Si algún visitante siente vulnerados sus derechos de autor puede escribirnos a revistaextranasnoches@gmail.com  

que de inmediato retiraremos el material.

© 2023 by The Book Lover. Proudly created with Wix.com

Revista Extrañas Noches –literatura visceral- 

ISSN: 2524-9266